Cómo escribir un patrón de crochet (guía amigurumi para principiantes)
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Escribir tu primer patrón de crochet sigue cinco pasos concretos: encontrar una idea, hacer un prototipo, sacar fotos y verificar las instrucciones, maquetar tu PDF y promocionarlo. Cada paso lleva tiempo y rigor, pero todos importan si quieres compartir las mejores creaciones con otros crocheteros. Herramientas como Woolmoot ya te facilitan la maquetación y automatizan el conteo de puntos, las abreviaturas y el índice, para que te centres en lo que de verdad importa: crear.
Llevas un tiempo tejiendo a crochet. Has hecho decenas y decenas de peluches a partir de patrones de otras personas. Incluso has empezado a imaginar tus propios diseños, anotando deprisa las instrucciones en un cuaderno que solo tú puedes leer, con la esperanza de compartirlos algún día. O quizá publicas tus creaciones en Instagram y la gente empieza a preguntarte dónde encontrar el patrón, y no sabes qué responder.
Es hora de escribir tus propios patrones como toca. Pero ¿por dónde empezar? En este artículo te acompañamos por todos los pasos para escribir (y hasta promocionar) tu primer patrón de crochet.
Paso 1
Encontrar la idea
El punto de partida que da vida a todo lo que viene después.
- La inspiración está por todas partes: Pinterest, tus cuadernos, tus ganas del momento.
- No confundir inspiración con plagio.
- Una idea concreta, aunque evolucione, vale más que una página en blanco.
Antes de escribir nada, necesitas una idea. Si ya la tienes, puedes saltarte este paso e ir directo al siguiente.
Si tienes ganas de crear tu propio patrón pero aún no tienes una idea clara, no te preocupes. Encontrar inspiración nunca ha sido tan fácil. Date un paseo por Pinterest, traza unos bocetos con notas que solo tú podrás releer. Mira lo que más te inspira, lo que te gusta, y empieza a moldear tu idea con eso.
Pero ojo: no confundas inspiración con plagio (volveremos sobre este tema complejo en un próximo artículo). Reproducir el diseño de otro peluche al detalle sin aportar nada original no te convierte en diseñador·a (y corres el riesgo de ponerte en contra a parte de la comunidad).
Cuando ya tengas una idea precisa en la cabeza (aunque pueda seguir evolucionando por el camino), llega el momento de plasmarla.
Paso 2
Hacer el prototipo
La parte más larga, y muchas veces la más apasionante.
- Tejer y anotar las instrucciones sobre la marcha, nunca al final.
- Indicar el número de puntos al terminar cada vuelta.
- Conservar todas las referencias de material: hilo, ganchillo, ojos de seguridad.
- Aceptar que la idea inicial puede ir cambiando.
Es la parte más larga, pero también la más interesante en nuestra opinión. En este paso tu creación cobra vida tras muchas pruebas, ajustes de las piezas y, sobre todo, un montón, un montón de puntos.
Empieza a tejer tu idea para darle forma. La regla más importante a no saltarse: anota cada paso justo después de hacerlo, y acuérdate de añadir el número de puntos al final de cada vuelta. No hace falta esperar a terminar la cabeza o el cuerpo: podrías olvidar detalles (por ejemplo, a partir de qué punto de la vuelta 12 empezaste un cambio de color). Y esas anotaciones serán la base de tu patrón: asegúrate de poder releerte tú también, sería una lástima lo contrario.
Otros detalles importantes a anotar en ese momento: el hilo que usas, el ganchillo y los ojos de seguridad (si los hay). Es información que necesitarás en tu PDF. Y créenos, no hay nada más frustrante que terminar una creación, haberlo apuntado TODO menos el tamaño de los ojos, darte cuenta al final y pelearte con una regla para medir unos ojos ya colocados. A veces hay solo 2 mm entre tallas: el error está al acecho.
En general es en este momento cuando tu idea inicial evoluciona: te darás cuenta de que esa forma especial que querías no funciona del todo como la imaginabas, o que ciertos colores no combinan tan bien al final. Sin pánico, es totalmente normal. Mientras al final llegues a un resultado que te guste, es lo principal.
Paso 3
Sacar las fotos y verificar el patrón
Una segunda realización para validar cada línea de instrucción.
- Rehacer tu peluche siguiendo tus notas como si fueran un patrón externo.
- Fotografiar el proceso para ilustrar los pasos técnicos.
- Elegir fotos prácticas antes que bonitas.
- Recortar, ajustar la luz, destacar la información útil.
Ya tienes el resultado final entre manos, ¡enhorabuena! Una gran parte del trabajo está hecha, solo queda rematarlo. Este paso aún puede llevarte un rato, pero es lo que te permitirá vender o compartir tu patrón con total confianza. Toca, pues, rehacer tu peluche (o tu creación) una segunda vez.
Retoma tus notas y síguelas como si siguieras el patrón de otra diseñadora. Durante este tejido, ajusta tus notas, corrige vueltas o conteos de puntos. Y sobre todo, aprovecha para sacar fotos del proceso.
Acompañar un patrón de fotos no es solo cuestión de estética. Hay puntos y técnicas difíciles de describir, y el crochet es un arte visual ante todo. ¿Qué mejor que las imágenes para expresarlo plenamente?
Para sacar las fotos, lo más sencillo es usar un trípode de escritorio que te permita grabar desde arriba, junto con tu móvil.
Consejo
Activa la opción de «foto por voz» del móvil: al decir «captura» hace una foto, y dejas las dos manos libres para enseñar lo importante.
Las fotos de un patrón no tienen que ser bonitas, tienen que ser prácticas. ¿Quieres enseñar cómo hacer un «aum3pb» pero estás tejiendo con hilo chenilla? En ese caso, vale la pena pasar temporalmente al algodón para que la explicación se vea bien. Cuida la iluminación (sobre todo con hilo muy claro u oscuro, que no se comportan igual en foto).
Acuérdate también de centrar la información importante. ¿Quieres enseñar el espaciado entre los ojos? No saques una foto de lejos donde se vea todo el cuerpo: céntrate en el detalle útil (por ejemplo, los puntos visibles entre los dos ojos). Y no dudes en retocar un poco tus fotos para subir el contraste o recortarlas (Lightroom en el móvil va perfecto para esto).
Consejo extra
Usa una aguja lanera para señalar, por ejemplo, el siguiente punto a tejer.
Sí, es trabajo extra. Pero es ese trabajo el que te traerá reseñas de 5 estrellas en Etsy, con clientes plenamente satisfechos de su pieza, porque no han tenido que adivinar tus técnicas.
Si te sientes cómoda, puedes hacer los pasos 2 y 3 a la vez para ganar tiempo. Pero esto va más para diseñadoras con rodaje (a ti también te llegará pronto con la práctica).
Paso 4
Escribir y maquetar el patrón
El momento en que tus notas se convierten en un producto de verdad.
- Elegir una herramienta adecuada: Canva, Adobe Acrobat Studio o Woolmoot.
- Estructurar el PDF: portada, índice, material, instrucciones, aviso legal.
- Pensar en las abreviaturas para aligerar la lectura.
- Desmenuzar el patrón en partes claras y lineales.
Tienes tus notas, tus fotos y dos prototipos. Es momento de pasar a la maquetación del PDF para tener un documento que puedas compartir.
Hay un montón de herramientas para esto. Las más conocidas son Canva y Adobe Acrobat Studio. Y existe una herramienta nueva que facilita la maquetación PDF de muchas formas: Woolmoot (cómo no). Pero volveremos a ello al final.
Abre tu herramienta favorita y, si hace falta, configura tu documento. El formato A4 sigue siendo el más popular porque se puede imprimir. Si solo quieres compartir tu patrón gratis en Instagram, mejor el formato de Insta (1080 × 1350 en el momento de escribir este artículo, pero compruébalo, les gusta cambiarlo bastante a menudo).
Después podrás maquetar las distintas secciones. Así suele presentarse.
Página 1: la portada
Es la portada del patrón. Ponle un título, una buena foto de tu creación. También puedes añadir la información de quien diseña (tú, en este caso): tu usuario de Instagram, la URL de tu web o de tu tienda.
Página 2: el índice (opcional)
Si tu patrón es largo, añadir un índice merece la pena, sobre todo si es interactivo (al hacer clic en un título saltas directamente a la página correspondiente). Indica los números de página donde encontrar la información: la lista de material, las distintas partes a tejer y el aviso de uso.
Página 3: material y abreviaturas
Anota todo lo que has usado para diseñar tu peluche: qué hilo (y cuántos ovillos), qué ganchillo, si has usado relleno o no, y las distintas herramientas (tijeras, aguja lanera, marcador de puntos). Esto le ayudará a quien siga tu patrón a saber qué hilo usar para obtener el mismo resultado.
Consejo
Añade la lista de material a la ficha de producto si vendes tu patrón. Nada más frustrante, para quien compra, que no tener esa información antes de pagar. Si quiero un proyectito rápido para la tarde, ¿cómo voy a saber si ya tengo todo en casa si no está en la ficha de producto?
En cuanto a las abreviaturas, ayudarán a quien lea a estar en la misma sintonía que tú. Y si tu patrón está en inglés, indica si usas terminología US o UK: marca una diferencia enorme.
Por cierto, ¿por qué trabajar con abreviaturas? Un patrón es una serie de información, vuelta a vuelta. Cada término puede repetirse varias veces en una misma vuelta, y escribir «punto bajo» o «punto alto» decenas y decenas de veces vuelve la lectura mucho más pesada.
Por ejemplo:
Vuelta 16: (punto bajo x3, disminución, punto bajo x3) x6 [42]
se convierte en
Vuelta 16: (3pb, Dism, 3pb) x6 [42]
También en esta parte de las abreviaturas puedes explicar cómo escribes tus instrucciones, por ejemplo:
(...) x N: repetir N veces estas instrucciones*...*: repetir estas instrucciones en el mismo punto[...]: número de puntos al terminar la vuelta
¿No estás segura de qué abreviaturas usar? Aquí tienes los puntos más comunes y sus abreviaturas habituales en español.
| Punto | Abreviatura |
|---|---|
| Cadeneta | cad |
| Punto raso | pr |
| Punto bajo | pb |
| Punto medio alto | pma |
| Punto alto | pa |
| Punto alto doble | pad |
| Punto alto triple | pat |
| Punto | pt |
Página 4 y siguientes: las instrucciones
A partir de aquí pones las indicaciones que permitirán a tu público reproducir tu diseño. Anota vuelta a vuelta las instrucciones, siendo lo más precisa posible.
Desmenuza tu patrón en distintas partes (la cabeza, el cuerpo, las orejas, el accesorio, etc.). Si usas hilos diferentes o ganchillos de distinta talla, indica para cada parte lo que se necesita.
¿Hay que coser entre dos piezas? Indica entre qué vueltas hay que coser. ¿Algunas piezas necesitan relleno? Lo mismo, añade la instrucción entre las vueltas (no al final, una vez cerrada la pieza) y precisa si hace falta mucho o solo un poco para tener la forma que buscas.
El recorrido del patrón debe ser lo más lineal posible para quien lo sigue. No debería tener que ir y venir entre la información para adivinar en qué orden hacer las cosas. Y aquí es donde puedes añadir tus fotos para apoyar las instrucciones.
Última página: aviso de uso y aviso legal
Hay quien prefiere ponerla justo después de la primera página, decisión tuya. Una página de «aviso de uso» o información legal no es la parte más divertida, pero es lo que te protege. Indica qué puede y qué no puede hacer la persona tras comprar tu patrón:
- ¿Volver a compartir el patrón sin tu consentimiento? No, gracias. No quieres que todo tu trabajo se libere por ahí y que el fruto de tanto esfuerzo no te beneficie.
- ¿Vender las creaciones realizadas con este patrón? Algunas personas lo permiten, otras no. Tú decides qué permites.
- ¿Autorizar el uso del patrón en eventos pedagógicos? Indícalo.
Consejo
Mira los patrones que ya tienes en tu biblioteca. Fíjate en cómo están construidos para inspirarte, y no olvides ninguna información que te parezca importante.
Paso 5
Promocionar tu patrón
La difusión que convierte un PDF en producto vivo.
- Lanzar un tester call para reunir comentarios cualificados.
- Aprovechar que los testers compartan tu patrón con su comunidad.
- Publicarlo en tu tienda, Etsy o Ravelry.
Has exportado el PDF, está precioso, estás orgullosa (y puedes estarlo). Ahora toca compartirlo con todo el mundo.
Si quieres opinión de otras diseñadoras sobre tu trabajo, es el momento de lanzar un tester call en tus redes. Quienes lo prueben, a cambio de recibir tu patrón gratis, te darán comentarios que sacarán a la luz erratas: un error de conteo, instrucciones poco claras en algún punto, etc. El tipo de detalle que ya no puedes detectar después de haber pasado un sinfín de horas en tu proyecto, y que sería una pena dejar pasar. Esas personas también te ayudarán a dar a conocer tu patrón, compartiéndolo con su propia comunidad.
Cuando tu patrón haya superado las últimas pruebas, puedes publicarlo en tu tienda, Etsy o Ravelry.